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La comunidad de Manantiales, departamento de Mburucuyá, celebró el 80.º aniversario de la Capilla Santo Cristo con una serie de actividades religiosas y comunitarias que culminaron ayer, 12 de octubre, día en que se conmemora la bendición de su piedra fundamental. El Arzobispo compartió la jornada de festejos y presidió la Eucaristía. En su mensaje, invitó a agradecer el camino recorrido por esta comunidad, recordar con gratitud a quienes construyeron y sostuvieron su historia, y renovar el compromiso de seguir creciendo en la fe.
A la luz de la Palabra de Dios, el mensaje animó a construir una Iglesia de puertas abiertas, donde todos encuentren un lugar, y a continuar esta misión con amor, fraternidad y esperanza.
Durante la homilía, monseñor José Adolfo Larregain destacó el valor de este espacio como lugar de encuentro con Dios y con los hermanos, afirmando que “este lugar es mucho más que un edificio, es una casa de Dios y una casa para todos”.
A partir de las lecturas bíblicas, invitó a contemplar la imagen de Dios que prepara una mesa y convoca a todos a compartirla. En este sentido, subrayó la importancia de construir una Iglesia abierta, cercana y acogedora, que salga al encuentro de los demás y no excluya a nadie.
“¡Qué hermosa imagen de la Iglesia que estamos llamados a construir! Una comunidad de puertas abiertas, que sale al encuentro, que no excluye y que tiene lugar para todos”, expresó el Arzobispo al reflexionar sobre la invitación de Jesús a participar del banquete.
La celebración de este aniversario también fue presentada como una oportunidad para mirar hacia el futuro y renovar el compromiso comunitario. “Celebrar ochenta años no significa solamente mirar hacia atrás, es también preguntarnos: ¿qué comunidad queremos seguir construyendo?”, planteó el prelado, invitando a ser una comunidad viva, capaz de transmitir la fe y acompañar especialmente a quienes más lo necesitan.
Asimismo, el Pastor expresó su agradecimiento a todas las personas que, a lo largo de estas ocho décadas, contribuyeron a levantar, cuidar y sostener la capilla, manteniendo vivas sus celebraciones y transmitiendo la fe de generación en generación. También recordó con gratitud a quienes ya descansan en la casa del Padre y cuyo testimonio permanece en la memoria de la comunidad.
En referencia a la identidad de la capilla, dedicada al Santo Cristo, recordó el significado de la cruz de Jesús como signo del amor que se entrega y permanece fiel: “El amor verdadero se entrega, acompaña y permanece fiel”.
Finalmente, el mensaje del Arzobispo animó a fortalecer los vínculos entre los vecinos, transmitir la fe a las nuevas generaciones y hacer de la capilla un hogar donde cada persona pueda sentirse acogida. También encomendó el caminar de la comunidad a María, Madre de Itatí.
La homilía concluyó con una síntesis del sentido profundo de este aniversario: “Ochenta años son una historia para agradecer, una fe para celebrar y una misión para continuar”.
La historia
La historia de la Capilla Santo Cristo comenzó el 12 de octubre de 1946, cuando, en la fiesta de Nuestra Señora del Pilar, la comunidad de Manantiales, segunda sección del departamento de Mburucuyá, se reunió junto al párroco y los integrantes del secretariado para bendecir la piedra fundamental e iniciar la construcción del templo.
Según la reseña histórica, la familia de don Bernabé Maidana y su esposa, María Antonia Bonet, impulsó el proyecto junto con los vecinos del paraje. La construcción, de sencilla arquitectura inspirada en el estilo franciscano, fue creciendo y adaptándose a las necesidades de la comunidad a lo largo de los años.
En sus comienzos, la capilla tenía techo de paja, tirantes de madera de jacarandá y paredes de ladrillos asentados en barro. Con el tiempo, se realizaron diversas modificaciones, aunque se conservaron elementos que forman parte de su patrimonio histórico y religioso. En 1958 se logró completar el templo, que desde entonces es custodiado por los vecinos del paraje.
Un lugar central en esta historia ocupa la imagen del Santo Cristo, adquirida en Barcelona, España. El crucifijo, de aproximadamente dos metros de altura, representa a Jesús crucificado, con detalles que expresan el sufrimiento de la Pasión. La devoción al Santo Cristo se mantiene viva en la comunidad y constituye una expresión significativa de la identidad religiosa de Manantiales.
Una celebración para renovar la fe y fortalecer la comunidad
La conmemoración de los 80 años tuvo como propósito renovar la fe, dar gracias a Dios por la historia de la capilla y fortalecer la devoción al Santo Cristo, patrono del lugar. También buscó unir a los vecinos en torno a la fe y las tradiciones, promover la participación comunitaria y alentar nuevas formas de servicio y evangelización.
Entre los objetivos de este aniversario se destacaron, además, la preservación de la historia, el fomento de la cultura religiosa y la promoción de acciones solidarias en favor de las familias que más lo necesitan.
Como preparación para el aniversario, se desarrolló una misión de la imagen del Santo Cristo por los hogares de Manantiales Centro, desde el 2 de julio hasta el 3 de octubre, y una novena de aniversario, del 3 al 11 de octubre.
Durante los días centrales de la celebración, se realizó una misión por las casas de Manantiales Centro, con la participación de los grupos de actividades litúrgicas y de comunidades invitadas de otras localidades, entre ellas, Hogares Nuevos, de Virasoro. También hubo un encuentro de avivamiento en la capilla y una caminata o maratón de la fe, desde la parroquia San Antonio hasta la Capilla Santo Cristo.
El domingo se recibieron las imágenes de comunidades vecinas y se realizó una serenata de aniversario, con la participación de conjuntos y grupos musicales invitados. A la medianoche, la imagen del Santo Cristo salió al atrio de la capilla.
Otro momento significativo fue la bendición de una réplica de la imagen del Santo Patrono, donada por un vecino de la zona. Esta imagen permitirá llevar la bendición a los hogares de la comunidad, dado que la imagen original no puede trasladarse.
Finalmente, el lunes 12 de octubre, día del aniversario, se celebró una Misa solemne, seguida de un almuerzo comunitario y una fiesta popular.
Una historia que sigue viva
A ocho décadas de la bendición de su piedra fundamental, la Capilla Santo Cristo continúa siendo un espacio de encuentro, oración y fraternidad para los habitantes de Manantiales. La celebración del aniversario constituyó una oportunidad para agradecer el camino recorrido, cuidar el legado recibido y renovar el compromiso de seguir construyendo una comunidad unida por la fe, la solidaridad y la esperanza.
NOTA: A la derecha de la página, en Archivos, el texto completo de la homilía del Arzobispo en PDF: Homilía 80 años capilla en Manantiales Mburucuyá