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Corrientes tendrá tres templos jubilares durante el Año Jubilar Franciscano

El Santo Padre el Papa León XIV ha proclamado un Año Jubilar Franciscano con motivo del octavo centenario del tránsito de San Francisco de Asís, a celebrarse desde el 10 de enero de 2026 hasta el 10 de enero de 2027. En ese marco celebrativo, el Arzobispo ha dispuesto los templos diocesanos a los que los fieles correntinos podrán peregrinar para orar y participar de las celebraciones y propuestas pastorales propias del Jubileo, obteniendo los frutos espirituales que la Iglesia concede.

Monseñor José Adolfo Larregain firmó el decreto correspondiente considerando que este “acontecimiento jubilar constituye una ocasión providencial para renovar en el Pueblo de Dios la vida evangélica, la conversión del corazón, la fraternidad y el testimonio cristiano en el mundo contemporáneo, inspirados en el ejemplo luminoso del Seráfico Padre San Francisco de Asís”.

En la ciudad de Corrientes, se han designado como Templos Jubilares del Año Jubilar Franciscano, los siguientes lugares sagrados:

Templo de San Francisco Solano

Templo de Nuestra Señora de Pompeya

Templo del Monasterio de la Inmaculada Concepción y Santa Clara

En el texto del decreto firmado por monseñor Larregain, se destaca que “conforme a las disposiciones de la Penitenciaría Apostólica, se concede la posibilidad de ganar la indulgencia plenaria, bajo las condiciones habituales establecidas por la Iglesia —confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Romano Pontífice— a todos los fieles que, con espíritu de fe y verdadera conversión, visiten, peregrinen y/o participen en las celebraciones litúrgicas, actos devocionales y actividades pastorales propuestas en dichos Templos Jubilares durante el tiempo del Jubileo”.

Asimismo, de acuerdo con las normas de la Penitenciaría Apostólica, “los ancianos, enfermos, privados de libertad y todas aquellas personas que, por motivos legítimos, se encuentren impedidas de participar presencialmente, podrán obtener los beneficios espirituales del Año Jubilar si, unidos espiritualmente a las celebraciones jubilares, ofrecen con fe sus oraciones, dolores o sufrimientos, renovando su adhesión a Cristo y su confianza en la misericordia de Dios”.

Se invita a todos los fieles de la Arquidiócesis a vivir este Año Jubilar Franciscano “como un tiempo de gracia, para que el ejemplo luminoso de San Francisco de Asís sea ocasión providencial de santificación personal y comunitaria, y estímulo para un renovado testimonio evangélico en el mundo contemporáneo, para gloria de Dios y bien de toda la Iglesia”.



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