ARCHIVO > PRENSA > NOTICIAS

SINTESIS V ENCUENTRO

Docentes catolicos con nuevo ardor misionero

Alrededor de 800 docentes participaron el pasado viernes de la V Jornada de Docentes Católicos, realizada en el Colegio San José y organizada por la Junta Arquidiocesana de Educación Católica.

Este encuentro, que se lleva a cabo cada año como una continuidad del X Congreso Eucarístico Nacional que se vivio en nuestra ciudad en el año 2004, giró en esta oportunidad bajo la temática: “La Educación Católica, del impulso de Aparecida hacia un nuevo ardor misionero, camino al Centenario”.

La jornada se dividió en dos momentos: durante la mañana el padre Alejandro Puiggari presento el tema “Como renovar la educación católica a la luz de Aparecida” y luego se trabajo en instancia de taller, divididos los docentes por institución educativa y por nivel.

Por la tarde, luego de que el Vicario Episcopal para la Educación Católica, padre Carlos Fernandez, celebrara la santa Misa; el Arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, disertó sobre “Nuestros Colegios en el Marco del Centenario de la Diócesis. Misión hacia nuestras periferias” y después se volvió a trabajar en talleres.



Vida y Amor

El padre Puiggari sostuvo que Aparecida “es más que un Documento de Iglesia, es un acontecimiento”.

“Vivimos momentos de muchos cambios, son cambios epocales como se los llama, y ante esto sentimos que se nos mueve el piso, que todo se da vuelta y estamos desorientados. Pero los terremotos hacen que nos aferremos a las cosas firmes, a la roca, y así es como comenzamos a tener algunas certezas”.

“Aparecida nos habla de la vida, de su importancia, y es a partir de allí donde debemos encarnar todo acto educativo. En la vida hay siempre alguien que te ama y el Documento de la Iglesia Latinoamericana nos ayuda a entrar en ese dinamismo, pone en el centro la vida amada por el Señor y por tanto estamos llamados a tener vida plena”.

“Los colegios católicos tenemos ahora una misión diferente a la que fueron creados, primeramente eran actos de misericordia, atendiendo allí a quienes no eran atendidos; ahora los problemas son otros, lo que tienen que hacer nuestras instituciones es ayudar a dar sentido. Los niños y jóvenes de hoy sienten que la vida no tiene sentido y tenemos que ayudarlos a encontrarlo. El amor de Dios nos da sentido, y por eso ayudarlos a tener esa experiencia del ser amado”

El padre Puiggari dijo que la experiencia la tendrán los alumnos “si se logra primero personalizar el acto educativo. Los jóvenes necesitan que se los reconozca ya que cada vez es mayor el individualismo signado por lo virtual, vamos hacia un autismo social”.

Citando el numero 41 de Aparecida, instó a “descubrir ciertos gritos y gemidos. Los chicos en la escuela nos gritan S.O.S., nos dicen que necesitan de nuestros espacios, presencia e intuición fundante. La escuela es uno de los espacios que puede acompañar la vida”.

“Aparecida va en contra del gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia, donde la fe queda reducida. Por eso, como docentes, tampoco tenemos que ser pragmáticos, sólo adoctrinar, trabajar… hay que amar la educación, vivir la frescura del acto educativo”, remarcó.

“El colegio católico no es un encuentro de catequesis, una hora de catequesis, la fe se la tiene que vivir transversal e interdiciplinarmente. La identidad tiene que ser nuestra pastoral general, basada en la centralidad en Jesucristo. Poner corazón, creatividad, animarse a hacer algo distinto. Es importante la conversión pastoral de nuestras escuelas, y este cambio sólo puede venir desde adentro, desde el encuentro personal con Cristo”, finalizó.



Bajo el signo de la Cruz

Monseñor Stanovnik disertó luego del receso del mediodía. Comenzó realizando la señal de la Cruz, y dijo que así es como los docentes, y los católicos en general, deben comenzar sus tareas “el cristiano se distingue por la Cruz, quiere decir que hacemos las cosas no por uno mismo sino en el nombre del Padre, del Hijo…”

“La Cruz nos precede y nos preside. Es un Misterio que nos supera y al mismo tiempo nos abarca. Ahora dicen que la vida empieza a partir de uno, y no es así: la vida nos precede, como también el misterio de la cruz. Ahora vivimos un tiempo en los que muchos piensan que la verdad es un mero resultado de los acuerdos entre personas o grupos, haciendo que la verdad se vuelva algo relativa y transitoria. La verdad nos precede, no puede ser resultado de un mero acuerdo. Este pensamiento lleva a un sistema que descarta y excluye, porque, en definitiva, todo se vuelve relativo, también la vida humana.

“La Verdad se nos reveló en el misterio de la Cruz es Jesús, en la que brilla la esperanza de la resurrección. Es cruz salvadora. En ella se nos reveló el amor de Jesús hasta el extremo. “Al sentirnos amados nuestra visión es otra: vemos con esperanza, desde la Cruz, abrazados a Él. No estamos solos, nuestra existencia es con El, por El y en El”.

“Por eso, encuentro implica mirarse, reconocerse y reconciliarse. Nos encontramos con el Señor en la Eucaristía, allí redescubrimos que Él nos ama, y nos abrimos a ese amor”.

Monseñor Stanovnik resaltó el lema del encuentro “comienza Desde la Cruz…. Al lado de Cristo, siendo sus discípulos, nuestra mirada desde la Cruz nos da una mirada diferente sobre la realidad y lleva también a unas acciones inspiradas desde esa mirada. Ser discípulo es estar dispuesto a escuchar y a aprender, no como un alumno, sino como un amigo. Esta comunión nos cambia la vida”.

“El creyente, antológicamente hablando, es una persona que vive en comunión con Dios”, remarcó luego.

Refiriéndose después al Centenario de la Arquidiócesis dijo que “queremos rescatar la riqueza que se encuentra en los signos característicos de nuestra primera evangelización: la Cruz de los Milagros y la Virgen de Itatí. Tenemos que volver a familiarizarnos con el signo de la Cruz, que en Corrientes es tan importante. La Cruz es nuestra guía: nos precede, nos abraza, da sentido y dirección a nuestra vida. El camino de la Cruz es sacrificado pero es un camino profundamente liberador”.

El Arzobispo hablo después sobre el principio de autoridad de los docentes frente al curso y expresó que “Cristo es el ejemplo más alto de autoridad, porque subió a la Cruz y dio la vida por nosotros. Para que ejerzamos bien el servicio de autoridad tenemos que aprender del único Maestro que es Jesús. Autoridad significa hacer crecer, levantar”.

“Esa es nuestra misión, estar a favor de la vida, entregar la nuestra, vivir al servicio. Todo esto es posible si dejamos que nuestra vida esté atraída por el Padre hacia su Hijo Jesús, que nos hace discípulos y misioneros suyos”.

“La misión la lograremos si primero nos encontramos con Jesús, si sentimos su amor y estamos en comunión con él. Así, por desborde de ese amor, seremos buenos educadores sirviendo al otro”.

Monseñor Stanovnik cito finalmente los requisitos para una educación que desborde de amor: crecer en cercanía y confianza; encontrar el equilibrio adecuado entre libertad y disciplina; recuperar el prestigio y hacer creíble el principio de autoridad; educar el sentido de responsabilidad personal y social; el creyente aprende a esperar contra toda desesperanza.

Por último Monseñor presentó a los docentes el Tríptico del Centenario que ya comenzó a visitar instituciones y hogares en la Arquidiócesis. “Los gestos dicen más que las palabras y por eso esta imagen de la Virgen y el signo de la Cruz visitarán todas nuestras instituciones y hogares correntinos. El hará maravillas en nosotros”.

Mas fotos en: http://picasaweb.google.com/arzctes/DocentesCatolicos#  


ARCHIVOS