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PARTIREMOS COMO MISIONEROS

 “Hagan todo lo que Él les diga”

 Compartimos el mensaje brindado por Mons. Luis Collazuol, durante la apertura de XXVII Asamblea Federal de la Acción Católica Argentina.

 Queridos militantes de la Acción Católica: ¡Bienvenidos!
Estamos reunidos en la XXVII Asamblea Federal de la Acción Católica en Luján, tierra bendecida por Dios porque aquí quiso quedarse la Madre de Jesús y Madre nuestra, y foco que irradia bendición para toda nuestra Patria argentina.
Aquí llegamos como peregrinos, trayendo nuestra vida cotidiana para volver a ella animados por el Espíritu Santo que nos da la santidad y nos fortalece para vivirla.
Aquí venimos como discípulos de Jesús, y, como en Caná de Galilea, volvemos a escuchar a nuestra Madre que nos dice: “Hagan todo lo que Él les diga” (Jn 2,5).
Aquí vivimos la alegría del encuentro, que nos recuerda la tarea de edificar la Iglesia en la unidad, en nuevas “comunidades de discípulos”, como espacios de la presencia de Dios en medio del mundo, en las que el seguimiento de Cristo y el amor fraterno sean ley de la vida.
De aquí partiremos como misioneros, porque somos miembros de la Acción Católica Argentina, que nació y vive para evangelizar.
Hemos venido desde todas las realidades geográficas y humanas de nuestra Patria a celebrar y agradecer, festejar y reflexionar, orar y compartir, para volver a nuestras diócesis, parroquias y ambientes, testimoniando con gozo nuestra fe, sembrando esperanza y sirviendo con amor a la vida.
Un amor grande a María, una fervorosa comunión con su Hijo Jesús presente en la Eucaristía, y una sólida fidelidad a la Iglesia en unidad con su Pastor universal, el Papa, son rasgos distintivos de la espiritualidad de los miembros de la Acción Católica.
Desde esta espiritualidad queremos animarnos mutuamente a crecer en una Acción Católica que sea escuela de santidad, formadora de discípulos misioneros, cuna de generosas vocaciones laicales para la misión de la Iglesia, matriz de dirigentes capaces y honestos para el bien común de la sociedad, animadora con la fuerza del Evangelio en los ambientes, sectores y realidades temporales. Una Acción Católica que sea rostro de una comunidad eclesial viva y dinámica, donde todos, en toda edad, condición y estado de vida, puedan descubrir y responder a la vocación laical propia. Una Acción Católica para toda la familia. Una Acción Católica donde maduren nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.
No nos conformamos nunca con la mediocridad. Han recibido la gracia del llamado a pertenecer a esta asociación de fieles laicos rica en historia y en testimonios de santidad, fecunda en apostolado, que en comunión eclesial les ofrece hoy caminos de formación, espacios de oración y horizontes de misión. La Acción Católica debe mostrar también hoy el alto grado de santidad a que está llamado cada cristiano en la vida cotidiana.
La próxima celebración del Año de la Fe nos recuerda “la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo” (Benedicto XVI, Porta Fidei, 2), y nos compromete a dar nuestro aporte alegre, entusiasta y cercano a la Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana.
Queridos laicos, los desafíos a la evangelización en el contexto social, cultural y religioso de hoy son muchos y muy grandes, pero más fuerte es la gracia del Espíritu Santo que los llama y envía, precisamente a ese mundo que busca sentirse bien sin Dios y no lo logra ni podrá lograrlo. Estemos convenidos, como el apóstol Pablo, que “Yo lo puedo todo en Áquel que me conforta” (Flp 4,13).
A los pies de María expreso mi gratitud a Dios por el llamado que recibí desde niño a pertenecer a la Acción Católica Argentina, con todo lo que el Señor me regaló en ella, y en particular mi gratitud al Señor por estos últimos años en que me ha confiado la hermosa misión de ir acompañando a la institución como asesor.
Queridos miembros de la Acción Católica Argentina: iniciamos aquí, en el Santuario de nuestra Madre de Luján, nuestra XXVII Asamblea Federal. Que ella nos proteja y acompañe con su ternura materna. Que ella nos repita otra vez: “Hagan todo lo que Él les diga”.

¡Alabado sea Jesucristo!

+ Luis Armando Collazuol
Asesor General de la Acción Católica Argentina

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