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SABADO 2 DE JULIO: “Inmaculado Corazón de María” celebra su Fiesta Patronal

 

La Parroquia “Inmaculado Corazón de María” celebra este sábado su Fiesta Patronal:
entre las 9 y las 12 se atenderán confesiones; a las 15 rezo de la Coronilla a Jesús Misericordioso; en horas de la tarde Procesión y luego santa Misa y a las 21 rezo del Rosario.

“Las guardaba en su corazón”
Todas las culturas han visto simbolizado el amor en el corazón. En el de María, honramos la vida moral de la Virgen: Sus pensamientos y afectos, sus virtudes y méritos, su santidad y toda su grandeza y hermosura; su amor ardentísimo a Dios y a su Hijo Jesús y su amor maternal a los hombres redimidos por su sangre divina. Al honrar al Corazón Inmaculado de María lo abarcamos todo, pues él fue templo de la Trinidad, remanso de paz, tierra de esperanza, cáliz de amargura, de pena, de dolor y de gozo.
El Corazón de María, expresa el corazón físico que latía en el pecho de María, que entregó la sangre más pura y noble para formar la Humanidad de Cristo, y en el que resonaron todos los dolores y alegrías sufridos a su lado; y el corazón espiritual, símbolo del amor más santo y tierno, más generoso y eficaz, que la hicieron corredentora, con el cúmulo de capacidades y virtudes que adornan la persona excelsa de la Madre de Dios.
El Corazón es la raíz de su santidad eximia, y el resumen de todas sus grandezas, porque todos sus Misterios se resumen en el amor. Dios, que creó el mundo para el hombre, se reservó en él un jardín donde fuera amado, comprendido, mimado, el huerto cerrado del Cantar de lo Cantares. Su Santuario, su obra primorosa y singular. Su Corazón y su alma son templo, posesión y objeto de las delicias del Señor. Sólo su corazón pudo ser el altar donde se inmoló, desde el primer instante, el Cordero inmaculado. Según San Bernardo, Maria "fuit ante sancta quam nata": nació antes a la luz de la vida de la gracia que a la luz de este mundo...No hay un Corazón más puro, inmaculado y santo que el de María. Como el sol reverbera sobre el fango de la tierra, así su Corazón inmaculado brilló sobre las miserias del mundo sin ser contaminado por ellas. Es la Mujer vestida del sol del Apocalipsis (12,1).
La plenitud de la gracia que recibió María repercutió en su Corazón en el que no existió la más leve desviación en sus sentimientos y afectos. Su humildad, su fe, su esperanza, su compasión y su caridad, hicieron de su Corazón el trono del amor y el tabernáculo de la misericordia. El Corazón de María es el de la Hija más grata del Padre. El Corazón de la Madre que con mayor dulzura y ternura haya amado a su Hijo. El Corazón de la Esposa donde el Espiritu realizó la más grande de sus maravillas: concibió del Espíritu Santo.


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