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Los sacerdotes, según el Papa, un don para la Iglesia y el mundo

Ante unos 50.000 fieles y peregrinos que abarrotaban este domingo la Plaza de San Pedro, el papa Benedicto XVI habló del Año Sacerdotal que terminó el pasado día 11 cuando el Pontífice pidió perdón público a Dios y a las víctima de pederastia ante 15.000 sacerdotes de todo el mundo y varias decenas de miles de monjas y seglares.

Al introducir la oración del Ángelus dominical, el Papa recordó que los frutos del año sacerdotal no podrán nunca ser medidos pero que ciertamente se ven desde ya y se verán aún muchos más.

"El sacerdote es un don del Corazón de Cristo: un don para la Iglesia y para el mundo. Del corazón del Hijo de Dios, rebosante de caridad, brotan todos los bienes de la Iglesia, y en modo particular tiene su origen la vocación de aquellos hombres que, conquistados por el Señor Jesús, dejan todo para dedicarse enteramente al servicio del pueblo cristiano, bajo el ejemplo del Buen Pastor", dijo el Pontífice.

El Santo Padre describió al sacerdote como quien es "plasmado por la misma caridad de Cristo, aquel amor que lo llevó a dar la vida por sus amigos y perdonar a sus enemigos".

"Por ello –continuó- los sacerdotes son los primeros obreros de la civilización del amor. Y con ello pienso en tantas figuras de sacerdotes, algunas elevadas a los altares y otras cuyo recuerdo permanece indeleble en los fieles".

Benedicto XVI exhortó a todos los sacerdotes a pedir siempre la intercesión de San Juan María Vianney –nuevo patrono de todos los sacerdotes del mundo, proclamado el viernes- en modo que "su 'acto de amor' que tantas veces recitamos durante el Año Sacerdotal continué alimentando nuestro dialogo con Dios".

El Pontífice recordó también la clausura del Año Sacerdotal, enfatizando la vivencia de "jornadas inolvidables con la presencia de más de 15 mil sacerdotes de todas las partes del mundo. Se concluyó en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que tradicionalmente es la 'jornada de santificación sacerdotal'; esta vez lo fue en modo especial".

Finalmente el Papa hizo notar que en el contemplar atentamente la historia, "se observa cuantas páginas de auténtica renovación espiritual y social han sido escritas por el aporte decisivo de sacerdotes católicos, animados solamente por la pasión por el Evangelio y por el hombre, por su verdadera libertad, religiosa y civil. ¡Cuántas iniciativas de promoción humana integral han partido de la intuición de un corazón sacerdotal!"

El recuerdo de un sacerdote mártir
Benedicto XVI recordó también cuantas páginas en la historia han sido escritas por los sacerdotes católicos como el polaco Jerzy Popieluszk, asesinado por los comunistas, o por el laico esloveno Lojze Grozde, torturado hasta la muerte por los partisanos de Tito.

El Papa exaltó la labor de los sacerdotes y puso como ejemplo al polaco Jerzy Popieluszko, capellán de Solidarnosc asesinado a los 37 años por la policía secreta comunista en 1984.

"Si miramos la historia -afirmó-, podemos observar cuántas páginas de auténtica renovación espiritual y social han sido escritas con la aportación decisiva de los sacerdotes católicos, animados sólo por la pasión por el Evangelio y por el hombre, para su verdadera libertad, religiosa y civil".

"Cuántas iniciativas de promoción humana e integral han salido de la intuición de un corazón sacerdotal", aseguró recordando la figura de Jerzy Popieluszko, que fue proclamado beato el domingo pasado en Varsovia (Polonia),
Una figura la del mártir polaco propuesta como modelo a los sacerdotes y fieles en un momento en que, como dijo el Pontífice el viernes pasado, los pecados de algunos miembros de la Iglesia han hecho peligrar la celebración del Año Sacerdotal.

Jerzy Popieluszko "ha ejercitado su generoso y animoso ministerio junto a todos los que se ocupaban de la libertad, de la defensa de la vida y de su dignidad", añadió el Papa teólogo.

"Su obra al servicio del bien y de la verdad -explicó- era un signo de contradicción para el régimen que gobernaba entonces en Polonia".

Pero agregó: "El amor del Corazón de Jesús lo ha llevado a dar la vida, y su testimonio ha sido el germen de una nueva primavera en la Iglesia y en la sociedad".

También se refirió a Lojze Grozde, joven militante de "Acción Católica" eslovena que fue torturado y asesinado a los 20 años por los partisanos del general yugoslavo Tito.

Benedicto XVI subrayó la "capacidad de sacrificio por la salvación de las almas" y "su apostolado en Acción Católica para conducir a los otros jóvenes a Cristo".

Grozde ha sido proclamado beato esta mañana en Celje, en Eslovenia en el curso de una ceremonia presidida por el Secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone.

Después, el Papa saludó en francés, inglés, alemán, español y polaco.

En español instó a los periodistas a utilizar "la pluma para decir la verdad", al recordar al beato periodista español, Manuel Lozano, conocido como "Lolo".

Fuente: ACI y EFE

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