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MONS. ANDRES STANOVNIK

A los amigos y amigas periodistas en su día

Corrientes, 7 de junio de 2021

En el acápite de la primera página de la Gazeta de Buenos Ayres, primer periódico fundado el 7 de junio de 1810, con la colaboración del sacerdote Manuel Alberti, Manuel Belgrano y Juan José Castelli, a pocos días de la Revolución de Mayo, se puede leer en latín la siguiente frase de Tácito, historiador del primer siglo de nuestra era: Rara temporum felicitate, ubi sentire quae velis, et quae sentias, dicere licet, que traducido signfica: “Rara felicidad la de los tiempos en que es lícito sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”.

Hoy, el contenido de esa frase, dicha hace dos milenios, tiene fuertes connotaciones culturales, religiosas y políticas, como las tuvo también en su tiempo: “es lícito sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”. Al que estuviera en desacuerdo con esa afirmación seguramente se lo condenaría por autoritario e intolerante. En cambio, a aquel que se manifestara espontáneamente concorde, se lo consideraría amigo de la libertad y de la independencia. De cualquier modo, nadie que tenga en aprecio la conciencia y la dignidad humana, podría estar en contra de la licitud de sentir lo que se quiere y de decir lo que se siente.

Pero, más allá de la necesaria profundización que exige la frase que encabeza el primer periódico argentino, cabe preguntarse ¿qué le aporta ese apotegma de Tácito al periodista hoy? ¿Qué significa para nuestro periodista que es lícito sentir lo que se quiere y decir lo que se siente? Y más ampliamente, ¿qué quiere decir sentir lo que se quiere y decir lo que se siente? Y un poco más hondamente, ¿cómo poder asegurar que sentir lo que se quiere es de por sí verdadero y bueno; y que decir lo que se siente es sin más positivo y auténtico? Dejo abiertas estas preguntas para un beneficioso intercambio.

Y concluyo estos pensamientos con motivo del Día del Periodista, recordando el lema que inspiró el mensaje del papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales: «Ven y lo verás» (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son, para intuir que por allí puede haber una pista muy interesante para empezar a responder a los interrogantes arriba sugeridos. Les agradezco, queridos periodistas correntinos, por el esfuerzo que realizan diariamente a través de los diversos medios de comunicación para ayudarnos a ver la realidad y poner en ella todo nuestro corazón, para reconocerla y, reconociéndola, abrazarla; y abrazándola, transformarla para hacerla más verdadera, más buena y más bella, tal como Dios la sueña y continúa creando junto con todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Con Mons. José Adolfo Larregain, les deseamos un feliz y bendecido Día del Periodista.

 

†Andrés Stanovnik OFMCap

Arzobispo de Corrientes